Se han escrito libros enteros sobre el Salmo 91. Es uno de los salmos que más consuelo y seguridad ofrece a las personas. ¿Jesús descartó la enseñanza central que parece traer ese salmo? Si Jesús no lo usó como esperaríamos, ¿significa que lo que enseña no es cierto?
Recientemente hablaba sobre hermenéutica con la iglesia y este fue uno de los textos que presentó una aparente problemática. Jesús parecía estar afirmando algo contrario a lo que el Salmo 91 enseña. Vayamos al texto en cuestión:
11 Pues él ordenará a sus ángeles que te protejan por donde vayas. 12 Te sostendrán con sus manos para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra. (Salmo 91:11-12, NTV)
Pero cuando vamos al Nuevo Testamento, vemos que Jesús no hace el uso esperado de este salmo. De hecho, depender de manera literal de lo que el Salmo expresa, fue la tentación para Jesús, como Hijo legítimo de Dios:
5 Después el diablo lo llevó a la santa ciudad, Jerusalén, al punto más alto del templo, 6 y dijo: —Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate! Pues las Escrituras dicen:
“Él ordenará a sus ángeles que te protejan. Y te sostendrán con sus manos para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra”. 7 Jesús le respondió: —Las Escrituras también dicen: “No pondrás a prueba al Señor tu Dios” (Mateo 4:5-7, NTV)
El Salmo 91:11-12 habla de que Dios protege con todo su poder. Envía ángeles para cuidar. Dios cuida a sus hijos. Eso hace que se sienta más aún el aparente problema. ¡Jesús es el Hijo de Dios!
Cuando Satanás usó el Salmo para que Jesús lo aplicara de manera inmediata a su contexto al estar en ayuno por 40 días en el desierto, Jesús respondió que no lo haría porque sería poner a prueba al Señor.
Colocarse en una situación precaria a propósito, porque Dios es quien cuida de nosotros es poner a prueba a Dios. ¡Es tentar al Rey! ¡Eso es algo que no debemos hacer jamás!
¿Pero entonces cuál es el uso del Salmo?
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